Te conocí casada


Un poema a petición

que no a la carta,

ya que de pedirlo, 

esta mujer no se harta

tendré que sentarme y escribirlo,

confiaremos en mi intuición,

no se por donde empezar

es para una persona sin par

después de mucho tiempo trascurrido

de conocerla, de manera virtual

y nunca de forma presencial,

pues siete años debe ya rondar,

cuanto por nuestro lado hemos vivido.

 

Yo te conocí casada,

hasta incluso enamorada,

ahora ya con el tiempo

aquella vida se acabó

se fue en un momento

como si no hubiese pasado,

pero tu vida si ha marcado,

desde que aquello terminó

he visto pasar por ti, 

mucho dolor y sufrimiento,

ahora nuevamente descubro

en tu ser, la alegría con que te conocí,

aunque ningún lamento

no quiere eso decir 

que por ello no hayas llorado

y ahora vuelvas a reír,

menos mal que eso concluyó

y después de mucha vivencia

te tomas la vida con paciencia,

ya con pocas cosas te excitas

mejor pondré que te alteras,

aunque si palpitas,

que esa palabra anteriormente puesta

la gente para eso está predispuesta

y quiere sacarle punta,

vaya como ruge la marabunta.

 

De otra manera la vida te has tomado

y con ella, no te has enfadado,

sino todo lo contrario,

la has considerado como un fuerte adversario

y enseguida la has retado,

creo que por fin, la has derrotado.

 

Vuelves a vivir momentos felices

ahora vendría eso de las perdices,

momentos que con tus hijas compartes

y con todos los que te rodean,

que aunque algunos te marean,

no quiero que por ello los descartes.

 

Sigues considerando a tus amigos

y ya no tienes enemigos,

pues así ya no los consideras

aunque con ellos no hagas migas

en absoluto te alteras,

por ellos ya no derrochas lágrimas,

piensas que no caben ya más penas,

no son merecedores tuyos, esa gente

por eso los borras de tu mente

y hasta incluso todas sus faenas.

 

Bueno amiga mía, 

te he dejado por fin un poema

así que vuelva a ti la alegría,

que aunque mucho no me ha costado

ha sido sólo meterme en faena

jamás te había uno dedicado,

y por fin lo has conseguido,

ves lo fácil que ha resultado

tan sólo con haberlo insinuado,

aunque para ello mucho has perseguido.

 

Ahora viene lo menos complicado,

que es ponerme con la despedida,

y como este poema ya se ha terminado,

quiero con él, alegrarte la vida

te lo deseo con un guiño,

y por supuesto con mucho cariño.


Música: Pájaros de barro

  Clemente Lameiro Ramos (SET2005)