Hora del café
Llegó la hora del café
y tomándolo estaba
cuando llegó la hora de mi fe,
tu imagen estaba viendo
clavada en mi retina,
ella me estaba confundiendo,
veía esa carita tuya tan fina
de verdad a mi lado te sentía,
notaba tu presencia
con gran impaciencia
y mi cabeza tan terca
pero muy fría,
te sentía de mi muy cerca,
pero tú, delante no estabas
no había nadie a mi lado,
pero yo, viéndote me encontraba
me sentía muy obstinado,
mirando por encima de mi hombro
como para salir de mi asombro
conmigo te creía ver,
compartiendo ese café
y aunque teniendo fe
no me lo podría creer
si ahora aparecieras
y conmigo lo compartieras.
Música: A tazza e café
Clemente Lameiro Ramos (DIC2005)