Doce son los años
Doce, ya son los años
como el primer día me acuerdo
juntos, hoy, hacen la docena,
desde entonces resultan extraños
al mantener perenne tu recuerdo
y fresca la misma pena.
Tan fácil no se te olvida
siento siempre tu ausencia
fuiste y serás, mi Madre querida,
siento perpetua tu presencia
al dejar en mi corazón una herida
y forjarme con tu influencia.
La forma de ser que tenías
era de un ser modesto,
siempre me corregías
con un sencillo gesto,
hoy te escribo sin alegrías
elevando este manifiesto.
Por mucho que transcurra,
te mantendré en mi memoria
creo, que nunca me aburra
y como la mejor historia
que en mi vida ocurra,
te mantendré en la Gloria.
Música: Canción a mi Madre querida
Clemente Lameiro Ramos (27/08/2009)