Déjame llorar
Déjame de una vez llorar
que es una forma de desahogar
déjame ahora hacerlo
y si no quieres verlo
sabes lo que debes hacer,
te invito a un largo paseo
y mientras no te veo
no me sentirás llorar
y podrás con calma pasear,
así no habrá impedimento
para que comience mi lamento
y lo haré sin temor
a que te haga sentir dolor
por ver la flor de mis lágrimas
correteando por mis mejillas
dejando en mi cara un color
que se nota muy pálida la piel,
como se la pintan a las ánimas,
un rostro con un semblante frío
y un sabor amargo
hasta incluso agrio,
de un fuerte sabor a hiel
para salir de mi letargo,
como por llorar la humedece
mi piel se rejuvenece
mi moral se anima
y mi espíritu se estima,
sintiéndome como un niño,
cuando lo tratan con cariño.
Música: Déjame llorar
Clemente Lameiro Ramos (MAR2006)