de excursión


Al fondo laderas nevadas

y por caminos embarrados,

unas praderas mojadas

y agua por todos los lados,

comienza la aventura,

riachuelos cruzando

e íbamos avanzando,

se inicia la marcha

con llegada futura,

por la hora del día

no había escarcha

pero si un frío llevadero,

que soportábamos con alegría

y sin ir nunca el primero,

comenzamos a andar

tranquilos y sin prisas

a veces hasta con risas,

otras con la lengua fuera

otras andando de cualquier manera

y otra vez arroyos a cruzar

con aguas cristalinas

y por su color muy finas,

daban ganas de beber,

pero era mejor dejarlas correr.

 

Suaves pero largas subidas

aunque a veces muy sufridas

a los lejos se ve

la bonita y blanca nieve

que deseábamos con la vista

llegar a querer tocarla,

tras del guía seguir su pista

llegamos a su encuentro

en ella nos metimos dentro,

con la nieve impoluta

nos adentramos en ella

pues estaba en nuestra ruta,

hasta el momento de pisarla

daba gusto mirarla

era tan blanca y bella.

 

La dejamos a nuestras espaldas

y continuamos viaje

no perdimos el coraje

de proseguir nuestro camino

para llegar a nuestro destino.

por esas inhóspitas faldas

de esa bonita sierra

del puerto de Somosierra.

 

En la zona segoviana

comenzamos la mañana,

para llegar a través del sendero

sin encontrar merendero,

a los bosques de enebros

o como se llama por estos lugares

bosques de sabinares,

constituidos por sabinas

que salían por las esquinas

e intercaladas con robles

fuertes, duros y nobles,

que iban saliendo al recodo del camino,

tras proseguir a nuestro destino

llegamos a una zona primorosa

quizás del viaje la más hermosa,

los bosques longevos

de acebedos o acebos,

con sus hojas espinosas

brillantes y preciosas.

 

Comienza la pena,

cuando nos acercamos a Prádena

pues finaliza la excursión

que comenzamos con tanta ilusión

quince kilómetros antes

y aunque agotados

y a veces extenuantes

por la travesía

llegamos ilusionados

pues pasamos bien el día

de una manera diferente

con un grupo de gente

haciendo senderismo

con mucho optimismo.


Música: Caminemos

  Clemente Lameiro Ramos (ENE2006)