Redentor
Cristo, todopoderoso,
hoy es para ti este cantar
con el que te quiero alabar,
de una manera evidente,
es la forma de expresar
de un hombre poco religioso
que no te quiere abandonar
porque ante todo es creyente.
A ti Cristo misericordioso
que no fuiste pecador,
pero purgaste nuestras penas
y por ellas te sacrificaron
hasta en eso fuiste piadoso,
por eso eres nuestro Redentor,
sangraron tus venas
para redimir nuestros pecados
te pusieron cadenas,
una corona de espinas
y te clavaron en la Cruz,
símbolo hoy de tu creencia
la que nos hace ver tu luz
sin ninguna indiferencia.
Supiste del dolor
que sufriste ante la multitud
por hacer propio el ajeno
y lo hiciste con amor
como un hombre bueno,
para cambiar la actitud
de un mundo desordenado
que se nos fue yendo de las manos.
Con mucha entereza
pagaste con tu vida
nuestros actos de torpeza,
para purgar nuestra culpa
espero que sea bienvenida
esta manera de disculpa
que con este poema te incluyo,
internamente te adoramos
por eso con tu Forma Comulgamos
y cuando lo hacemos pedimos
que no vuelvas a hacer tuyos
nuestros pecados,
déjanos ser así castigados.